La proactividad definida: Significa que como seres humanos, somos responsables por nuestra propia vida. Nuestra conducta es una función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones. Podemos subordinar los sentimientos a los valores. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de que las cosas sucedan.

Examinemos la palabra responsabilidad, en la cual encontramos alucinaciones a las palabras responder y habilidad, habilidad para elegir la respuesta.

La capacidad para subordinar los impulsos a los valores es la esencia de la persona proactiva.

Entre estimulo y respuesta

Como observó Eleanor Roosevelt: “Nadie puede herirte sin tu consentimiento”, y Gandhi dijo: «Ellos no pueden quitarnos nuestro autorespeto si nosotros no se lo damos». Lo que nos hiere o daña no es lo que nos sucede sino como lo percibimos nosotros.

Ej. Un día, desnudo y solo en una pequeña habitación, empezó a tomar conciencia de lo que denomino “La Libertad última”, esa libertad que sus carceleros nazis, no podían quitarles, ellos podían controlar todo su ambiente, hacer lo que quisieran con su cuerpo, pero solo el propio Victor Frankl era un ser autoconciente capaz de ver como observador su propia participación en los hechos. “En su interior el podía decidir de que modo podía afectarle todo aquello. Entre lo que le sucedía, o los estímulos y su respuesta, estaba su libertad o su poder para cambiar esa respuesta.

Circulo de Preocupación o Influencia.

Cada uno de nosotros tenemos una amplia gama de preocupaciones; las mismas pueden ser separadas en lo que tenemos influencia y las que no. Debemos centrar nuestros esfuerzos sobre las cosas en las que podemos influenciar, así ampliamos nuestra capacidad.

En cuanto al control directo, indirecto e inexistentes: las cosas de control directo involucran nuestra conducta, las de control indirecto, involucran la conducta de otras personas y la de inexistente control problemas acerca de los cuales no podemos hacer nada, como nuestra situaciones pasadas. Ejemplo: “Señor, concédeme coraje para cambiar las cosas que pueden y deben cambiarse, serenidad para aceptar las cosas que no pueden cambiarse y sabiduría para establecer la diferencia.

Los tener y los ser: Enfocarnos mas en ser y no en tener, Ej. Si tuviera un esposo más cariñoso, cuando el problema esta allí afuera, ese es el problema.

La otra punta del palo: Debemos asumir el resultado de nuestras decisiones. Solo hasta que una persona no pueda decir, profunda y honestamente, soy lo que soy como consecuencia de mis elecciones de ayer, tampoco podrá decir elijo otras cosas.

Esta claro que solo nosotros podemos cambiar o crear nuestras situaciones.